En un partido se pueden alinear hasta dos jugadores especiales denominados líberos: un líbero actuante y un reserva. El líbero es un jugador defensivo que puede entrar y salir continuamente del campo sustituyendo a cualquiera de los otros jugadores cuando por rotación se encuentran en posición defensiva. El objeto de la introducción del líbero es cubrir el puesto de los jugadores atacantes, generalmente muy altos, que ofrecen por ello mal rendimiento en recepción.
El líbero es fácilmente reconocible porque viste un uniforme de color diferente al resto del equipo.
El líbero:
No puede ser capitán de equipo ni capitan en juego.
No puede sacar.
No puede bloquear, ni hacer tentativa de bloqueo.
No puede completar un golpe de ataque cuando el balón esta completamente por encima de la red.
No puede colocar de pase de dedos por delante de la línea de ataque.
Sobre esta última, se incurre en falta si el líbero desde la zona de ataque o su prolongación realiza un pase de dedos que se aproveche para realizar un ataque por encima del borde superior de la red. No existe, por ejemplo, ninguna limitación si el líbero golpea el balón en salto iniciado desde detrás de la línea, si hace un pase de antebrazos o si se devuelve el balón al contrario con un pase bajo.
Se considera que el propio líbero realiza un ataque en falta cuando toca el balón por encima del borde superior de la red desde cualquier parte del campo y lo envía al campo contrario.
El entrenador puede cambiar el líbero por su reserva una única vez durante el partido, y el líbero inicial no puede en ninguna circunstancia volver al juego.
viernes, 9 de enero de 2009
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